Ya te dije Justin si me
llegas a fallar, te mato, oíste? –Lucca daba las últimas instrucciones del plan
a Justin, su mayor aliado mientras aspiraba un poco de polvo por la nariz.
Bieber tragó gordo. Sabía que un paso en falso le traería muchos… muchos
problemas con el gordo Lucca. Suspiró y esperó que siguiera, pero el calló y la
habitación de tensó-
-Claro Lucca, entiendo
–Pausó unos segundos antes de ponerse de pié- algo más ? –Lucca lo observó con
ojos chinos y alzó una ceja, dudoso de su más joven candidato a la mafia-
-Solo una cosa más –Ladeó
el rostro hacia la entrada e hizo una seña a con la cabeza para que entrara el
que se encontraba al otro lado del umbral. Una rubia exuberante vestida de
negro y lentes obscuros entró y se quedó estática. Al tenerme de frente me
inspeccionó de pies a cabeza y ladeó la sonrisa, satisfecha con el “tour”.
Volvió su vista a la puerta cruzada de brazos “Ya puede entrar” dijo, y de la
entrada entró una morena de tez blanca, muy bien dotada, con un mini vestido
pardo con cuello en “V”. Se acercó a él escritorio de Lucca y este abriéndole
paso a sus piernas la besó apasionadamente. Giré mi rostro para no ver la
desagradable escena y bufé. En cuanto terminaron, la chica se encontraba
sentada en las piernas del gordo Lucca, observándome seductoramente. –
Justin, ella es ___, mi…-Puta
?- acompañante – Terminó por decir. Idiota-
iré al grano… ella te vigilará hasta que termine la misión – Mis ojos
se abrieron de par en par. ¿Escuché bien? Vigía..? Por favor!! Esto lo puedo
hacer con los ojos cerrados. Que haría una mujer en un caso como este,
barnizarse las uñas??!! Me niego… rotundamente. –QUE??!! –Exclamé poniéndome de
pie. Lucca me degolló con la mirada y tragué gordo. Esto me metería en
problemas-
-Escucha Justin, como sabes
la mafia no es piadosa con los más jóvenes, tú te metes ,tu te sales.. terminar
esta investigación es tu salida –Pausó, suspiró y me miró detenidamente- o la
muerte –Volví a tragar gordo, pero esta vez, tragué espinas. Dejé caer mis
brazos extendidos sobre el escritorio de Lucca y observé detenidamente a quien
sería mi acompañante estos meses. Su sonrisa la delataba. Me miraba devorándome
con la mirada, sus ojos demostraban una lujuria infinita, y al mismo tiempo te
envenenaban perforados en un rostro de niña buena- acepto –Bufé pesadamente-
que debo hacer?
-Inventa alguna excusa para
infiltrarte dentro del grupo de Johan y cuando menos lo espere…-
-Lo mato, eso sí lo sé,
pero… porque ella debe ir, me traerá problemas- Me resultaba extraño que la
morena solo me observara y no se negara a estar conmigo algunos meses, aunque
con ese cuerpazo y… mi gran, GRAN habilidad con la chicas podría divertirme un
rato-
-Porque te mantendrás
enfocado en el plan, solo con sabes que si te acercas a ella te rostizo vivo,
entiendes a que quiero llegar? –Me miró con una sonrisa burlona y humedeció los
labios- Ahora largo –Asentí y me voltee para salir pero Lucca interrumpió- ___
acompáñalo, Justin, te harás cargo de ella de aquí en adelante. Si le ocurre
algo, te mato con mis propias manos –Carraspeó la garganta y la chica se levantó
de sus piernas hasta llegar a mi lado. Creí que se detendría pero siguió su
camino. La puerta a mis espaldas se cerró y con la mirada seguí el delirante
movimiento de caderas. En unos segundos era más que evidente mi erección. Traté
de disimular siguiendo el camino tras ella- Hey… tu, detente –Lo último que vi
fue que se perdió en una de las habitaciones del pasillo. Me detuve frente a la
puerta justo cuando la cerró frente a mis narices- Oye, abre la puerta… no
estoy para juegos ___, ya oíste a Lucca, estoy a cargo de ti –Justo cuando iba
a abalanzarme sobre la puerta, ésta se abrió y quedé frente a frente con la
excitante morena. Nuestras miradas chocaron y por lo que noté, la suya seguía
con esa chispa de deseo de hace un rato. Venía reemplazando el ajustado vestido
por una blusa color crema y unos jeans junto con unos tacones altos y sin
maquillaje. Todo ese cambio en un par de segundos??!! Tragué saliva… nervioso?
y hablé- Va… vamos –Sin decir nada, se abrió paso a mi lado y siguió el camino
hasta la entrada del edificio-
[…]
Llegamos a mi casa luego
del incómodo trayecto en el antiguo pero lujoso auto del gordo Lucca. Abrí la
puerta y vi como detrás de mí venía ella, y su movimiento de caderas.
¡Demonios! Me abofetee mentalmente <Deja de mirarla así, es solo una chica
más> Una chica asquerosamente sexy- No tengo todo el día –Traté de hablar lo
más frío y duro posible para que no sospechara “nada”. Solo vía que curvó una
sonrisa y entró a mi morada. Cerré la puerta y me voltee a verla. ¡Sorpresa!
Otra erección. Estaba presionando sobre mis vaqueros. Saqué mi chaqueta y la
coloqué cubriendo el bulto. En ese momento se volteó a verme.
-No debes cubrirla, ya la
eh notado –Me ruboricé instantáneamente. Que marica ¡Dios!- Donde dormiré
–Dejando a un lado lo bochornoso, me di cuenta de lo profunda y ronca que era
su voz-
-No esperaba invitados,
tendrás que dormir conmigo –Fui directo al grano, directo y sin rodeos- espero que no te incomode…-
Ella suspiró y me miró detenidamente de pies a cabeza. “Está bien” dijo y se
perdió en el corredor. Estos meses serán un infierno. Me dije a mi mismo-
Ya había caído la noche.
Estaba recostado en mi cama con el torso desnudo, “viendo” la T.V y digo
“viendo” porque la verdad, no tenía idea que mier.da era ese programa. Mis ojos
comenzaron a juntarse, hasta cerrarse por completo. Lo único que sentí fue la
puerta abrirse y abrí mis ojos de golpe. ___ había entrado.
Seguí sus movimientos sin
despegar la vista. Sacó sus tacones uno por uno, lentamente dejándolos a un lado
de la pequeña silla que yacía junto a la ventana. Bufó dándome la espalda y en
segundos miró sobre su hombro y se encontró con mi mirada puesta en la suya.
Disimulé fatal, comencé a silbar y a jugar con mis dedos. Me puse rojo de la
vergüenza. De reojo la miré nuevamente y mis ojos dejaron sus órbitas.
Sus manos ascendieron por
su cintura hasta el borde de su blusa, desasiéndose de ella. Abrí mi boca de
asombro. Perfecta. Fue lo único que atravesó por mi mente. Sus preciosas y
perfectas curvas <<perfectas y preciosas curvas?? Por Dios, es una chica,
concéntrate hombre>> Luego se sentó a orillas de la cama y quitó pierna
por pierna sus pantalones, levantándose para quitárselos, por lo cuál descendió
hasta sus tobillos permitiéndome admirar su gran y perfecto trasero. Dobló su
ropa y la acomodó en la silla. Quedó en ropa interior. Dios, esta chica era
perfecta.. y prohibida.
Se volteó dejándome ver sus
pezones marcados bajo la fina tela del brasier. “Puedo?” Preguntó apuntando la
cama. Asentí torpemente. Abrió las sábanas de su lado y entró en la cama
dándome la espalda. No dejaba de mirarla. Cada vez me asombraba más su forma de
actuar. Era realmente interesante. Me quedé unos cuántos minutos más observándola
sin cansarme. Algo frustrada se volteó mirándome.
-Que tanto me ves –Su ceño
estaba fruncido y sus labios entreabiertos. Me perdí en ellos; pronto me di
cuenta de lo idiota que me veía-
-Yo? Yo no te estaba
mirando –Otra vez. Mentí fatal- porque
lo dices-
-Por favor, no soy torpe,
siento hace 10 minutos tu mirada penetrándome la espalda –HA! Penetrándome,
suena raro escucharlo de una chica-
-Penetrándote?? –Las
palabras salieron junto a una risa burlona. Su mano subió para abofetearme,
creo yo pero lo único que conseguí fue que colocara suavemente su mano sobre mi
mejilla y que se acercara más a mí-
-No podrías ser más
pervertido Justin –Demonios, que bien se escuchaba mi nombre saliendo de sus
refinados labios. -Me encanta

No hay comentarios:
Publicar un comentario