sábado, 1 de junio de 2013

The Mision - Cap. 1

Ya te dije Justin si me llegas a fallar, te mato, oíste? –Lucca daba las últimas instrucciones del plan a Justin, su mayor aliado mientras aspiraba un poco de polvo por la nariz. Bieber tragó gordo. Sabía que un paso en falso le traería muchos… muchos problemas con el gordo Lucca. Suspiró y esperó que siguiera, pero el calló y la habitación de tensó-
-Claro Lucca, entiendo –Pausó unos segundos antes de ponerse de pié- algo más ? –Lucca lo observó con ojos chinos y alzó una ceja, dudoso de su más joven candidato a la mafia-
-Solo una cosa más –Ladeó el rostro hacia la entrada e hizo una seña a con la cabeza para que entrara el que se encontraba al otro lado del umbral. Una rubia exuberante vestida de negro y lentes obscuros entró y se quedó estática. Al tenerme de frente me inspeccionó de pies a cabeza y ladeó la sonrisa, satisfecha con el “tour”. Volvió su vista a la puerta cruzada de brazos “Ya puede entrar” dijo, y de la entrada entró una morena de tez blanca, muy bien dotada, con un mini vestido pardo con cuello en “V”. Se acercó a él escritorio de Lucca y este abriéndole paso a sus piernas la besó apasionadamente. Giré mi rostro para no ver la desagradable escena y bufé. En cuanto terminaron, la chica se encontraba sentada en las piernas del gordo Lucca, observándome seductoramente. –
Justin, ella es ___, mi…-Puta ?- acompañante – Terminó por decir. Idiota-  iré al grano… ella te vigilará hasta que termine la misión – Mis ojos se abrieron de par en par. ¿Escuché bien? Vigía..? Por favor!! Esto lo puedo hacer con los ojos cerrados. Que haría una mujer en un caso como este, barnizarse las uñas??!! Me niego… rotundamente. –QUE??!! –Exclamé poniéndome de pie. Lucca me degolló con la mirada y tragué gordo. Esto me metería en problemas-
-Escucha Justin, como sabes la mafia no es piadosa con los más jóvenes, tú te metes ,tu te sales.. terminar esta investigación es tu salida –Pausó, suspiró y me miró detenidamente- o la muerte –Volví a tragar gordo, pero esta vez, tragué espinas. Dejé caer mis brazos extendidos sobre el escritorio de Lucca y observé detenidamente a quien sería mi acompañante estos meses. Su sonrisa la delataba. Me miraba devorándome con la mirada, sus ojos demostraban una lujuria infinita, y al mismo tiempo te envenenaban perforados en un rostro de niña buena- acepto –Bufé pesadamente- que debo hacer?
-Inventa alguna excusa para infiltrarte dentro del grupo de Johan y cuando menos lo espere…-
-Lo mato, eso sí lo sé, pero… porque ella debe ir, me traerá problemas- Me resultaba extraño que la morena solo me observara y no se negara a estar conmigo algunos meses, aunque con ese cuerpazo y… mi gran, GRAN habilidad con la chicas podría divertirme un rato-
-Porque te mantendrás enfocado en el plan, solo con sabes que si te acercas a ella te rostizo vivo, entiendes a que quiero llegar? –Me miró con una sonrisa burlona y humedeció los labios- Ahora largo –Asentí y me voltee para salir pero Lucca interrumpió- ___ acompáñalo, Justin, te harás cargo de ella de aquí en adelante. Si le ocurre algo, te mato con mis propias manos –Carraspeó la garganta y la chica se levantó de sus piernas hasta llegar a mi lado. Creí que se detendría pero siguió su camino. La puerta a mis espaldas se cerró y con la mirada seguí el delirante movimiento de caderas. En unos segundos era más que evidente mi erección. Traté de disimular siguiendo el camino tras ella- Hey… tu, detente –Lo último que vi fue que se perdió en una de las habitaciones del pasillo. Me detuve frente a la puerta justo cuando la cerró frente a mis narices- Oye, abre la puerta… no estoy para juegos ___, ya oíste a Lucca, estoy a cargo de ti –Justo cuando iba a abalanzarme sobre la puerta, ésta se abrió y quedé frente a frente con la excitante morena. Nuestras miradas chocaron y por lo que noté, la suya seguía con esa chispa de deseo de hace un rato. Venía reemplazando el ajustado vestido por una blusa color crema y unos jeans junto con unos tacones altos y sin maquillaje. Todo ese cambio en un par de segundos??!! Tragué saliva… nervioso? y hablé- Va… vamos –Sin decir nada, se abrió paso a mi lado y siguió el camino hasta la entrada del edificio-



[…]




Llegamos a mi casa luego del incómodo trayecto en el antiguo pero lujoso auto del gordo Lucca. Abrí la puerta y vi como detrás de mí venía ella, y su movimiento de caderas. ¡Demonios! Me abofetee mentalmente <Deja de mirarla así, es solo una chica más> Una chica asquerosamente sexy- No tengo todo el día –Traté de hablar lo más frío y duro posible para que no sospechara “nada”. Solo vía que curvó una sonrisa y entró a mi morada. Cerré la puerta y me voltee a verla. ¡Sorpresa! Otra erección. Estaba presionando sobre mis vaqueros. Saqué mi chaqueta y la coloqué cubriendo el bulto. En ese momento se volteó a verme.

-No debes cubrirla, ya la eh notado –Me ruboricé instantáneamente. Que marica ¡Dios!- Donde dormiré –Dejando a un lado lo bochornoso, me di cuenta de lo profunda y ronca que era su voz-
-No esperaba invitados, tendrás que dormir conmigo –Fui directo al grano, directo  y sin rodeos- espero que no te incomode…- Ella suspiró y me miró detenidamente de pies a cabeza. “Está bien” dijo y se perdió en el corredor. Estos meses serán un infierno. Me dije a mi mismo-

Ya había caído la noche. Estaba recostado en mi cama con el torso desnudo, “viendo” la T.V y digo “viendo” porque la verdad, no tenía idea que mier.da era ese programa. Mis ojos comenzaron a juntarse, hasta cerrarse por completo. Lo único que sentí fue la puerta abrirse y abrí mis ojos de golpe. ___ había entrado.
Seguí sus movimientos sin despegar la vista. Sacó sus tacones uno por uno, lentamente dejándolos a un lado de la pequeña silla que yacía junto a la ventana. Bufó dándome la espalda y en segundos miró sobre su hombro y se encontró con mi mirada puesta en la suya. Disimulé fatal, comencé a silbar y a jugar con mis dedos. Me puse rojo de la vergüenza. De reojo la miré nuevamente y mis ojos dejaron sus órbitas.
Sus manos ascendieron por su cintura hasta el borde de su blusa, desasiéndose de ella. Abrí mi boca de asombro. Perfecta. Fue lo único que atravesó por mi mente. Sus preciosas y perfectas curvas <<perfectas y preciosas curvas?? Por Dios, es una chica, concéntrate hombre>> Luego se sentó a orillas de la cama y quitó pierna por pierna sus pantalones, levantándose para quitárselos, por lo cuál descendió hasta sus tobillos permitiéndome admirar su gran y perfecto trasero. Dobló su ropa y la acomodó en la silla. Quedó en ropa interior. Dios, esta chica era perfecta.. y prohibida.
Se volteó dejándome ver sus pezones marcados bajo la fina tela del brasier. “Puedo?” Preguntó apuntando la cama. Asentí torpemente. Abrió las sábanas de su lado y entró en la cama dándome la espalda. No dejaba de mirarla. Cada vez me asombraba más su forma de actuar. Era realmente interesante. Me quedé unos cuántos minutos más observándola sin cansarme. Algo frustrada se volteó mirándome.

-Que tanto me ves –Su ceño estaba fruncido y sus labios entreabiertos. Me perdí en ellos; pronto me di cuenta de lo idiota que me veía-
-Yo? Yo no te estaba mirando –Otra vez. Mentí fatal- porque  lo dices-
-Por favor, no soy torpe, siento hace 10 minutos tu mirada penetrándome la espalda –HA! Penetrándome, suena raro escucharlo de una chica-
-Penetrándote?? –Las palabras salieron junto a una risa burlona. Su mano subió para abofetearme, creo yo pero lo único que conseguí fue que colocara suavemente su mano sobre mi mejilla y que se acercara más a mí-

-No podrías ser más pervertido Justin –Demonios, que bien se escuchaba mi nombre saliendo de sus refinados labios. -Me encanta

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